Si has llegado hasta aquí sin leer el post anterior, te dejo aquí el link al mismo.

 

Ahora ya lo tenemos ordenadito y claro. Vamos a seguir llevando al límite a Claude a ver hasta donde nos puede llevar:
 


  

Y nos devuelve:

 
  
   
 
  
  
 
  

Y en Power BI nos ha creado lo siguiente:

 
 
 

Vemos que nos ha generado el modelo, pero no en estrella sino en copo de nieve.  Por lo que le volvemos a insistir para que genere el modelo correctamente en estrella: 


  

Y nos responde:

 
  
 
  
 

Y en Power BI vemos el modelo en estrella tan bonito y deseado que buscábamos. Otro ejemplo de que debemos conocer los fundamentos de modelado dimensional.

  

Y nos devuelve los siguiente:

 

  

  

  

 Y ya por último, vamos a pedirle que nos haga un boceto de como pintar toda esta información que nos acaba de montar. Para ello: 
 

 

 

Y nos devuelve:

 

 

Y es aquí, donde entra en juego el cononocimiento y saber guiar a la IA indicandole por donde debe ir de las opciones que nos ha planteado... y que en realidad es ninguna, sino que le planteamos que nos genere el JSON con los visuales.

 

  Y nos devuelve...

 

 

 

En un archivo .zip que si lo descomprimimos contiene los siguiente:

 

 ¿Qué es lo que significan esas carpetas? Esas carpetas corresponden cada una de ellas a una página del informe, por lo que si las copiamos y pegamos dentro de la estructura de nuestro pbip en la carpeta "Pages" que se encuentra dentro de la carpeta "definition" que a su vez está dentro de la carpeta del reporte.

  

 

 Una vez pegados, abrimos nuestro informe y vemos... 

 

  

 

¿Qué os parece? Una barbaridad lo que podemos hacer, pero...  Y aquí viene mi opinión personal:

Estamos viviendo un momento absolutamente brutal. Hoy, con herramientas como MCP + Claude o cualquier otro LLM, somos capaces de construir en minutos lo que antes nos llevaba horas o incluso días: conexiones, transformaciones, modelos, medidas… incluso bocetos completos de informes.

Pero cuidado.

Porque la verdadera potencia no está en la herramienta… está en la persona que la utiliza.

La IA no piensa, no entiende el negocio, no conoce el contexto ni tiene criterio. Solo ejecuta. Y si quien está al otro lado no tiene claros los fundamentos —modelado dimensional, buenas prácticas en Power Query, lógica de DAX— lo que obtenemos no es velocidad… es ruido acelerado.

  • Un modelo en copo de nieve en lugar de estrella.
  • Una conexión sin parametrizar.
  • Una medida que “funciona”… hasta que deja de hacerlo.

La IA no se equivoca por sí sola. Se equivoca en función de cómo la guiamos. Por eso, esto no va de sustituir conocimiento, va de amplificarlo. Cuando sabes lo que estás haciendo, la IA se convierte en un copiloto espectacular que te empuja, te acelera y te libera de lo repetitivo. Pero cuando no lo sabes… es un arma de doble filo que puede llevarte a soluciones aparentemente correctas, pero técnicamente deficientes.

Y en Power BI, eso siempre acaba pasando factura, tanto en sentido figurado como literal. Así que sí, estamos en una nueva era. Una era en la que podemos construir más rápido que nunca. Pero también en la que se vuelve más importante que nunca dominar los fundamentos.

Porque al final, la diferencia no la marca la IA que utilizas… la marca el criterio con el que la utilizas.

¡Nos vemos en los datos!